El Open Menorca abre su palco a la inclusión con el impulso de ‘AS Deporte en Positivo’

El torneo incorpora la iniciativa de PRISA Media y acerca el tenis profesional a cuatro asociaciones que trabajan con discapacidad y enfermedad en la isla
El II Open Menorca ATP Challenger Tour amplía su impacto más allá de la competición con la incorporación de ‘AS Deporte en Positivo’, una iniciativa impulsada por PRISA Media que conecta el deporte profesional con el ámbito social.
En el marco del acuerdo alcanzado con el grupo editorial para esta edición 2026, se ha acordado destinar el palco de AS durante el torneo a asociaciones de Menorca, integrando la experiencia del tenis de alto nivel con realidades que forman parte del día a día de la isla.
Durante la semana del 29 de marzo al 5 de abril, el Club Tenis Ciutadella no solo será escenario de partidos del ATP Challenger Tour, sino también un espacio compartido donde el deporte se convierte en una herramienta de inclusión.

Un palco abierto a nuevas miradas
‘AS Deporte en Positivo’ es una de las líneas editoriales y sociales del diario AS para visibilizar historias donde el deporte actúa como motor de cambio. La iniciativa pone el foco en proyectos que generan impacto real en la sociedad, especialmente en ámbitos como la inclusión, la discapacidad o la igualdad de oportunidades.
Su llegada al Open Menorca no es simbólica: supone trasladar ese compromiso a la experiencia directa del torneo a través de un espacio propio del diario. No se trata solo de asistir a un partido, sino de vivir el evento desde dentro, compartir el ambiente del circuito profesional y formar parte de un entorno que habitualmente queda fuera del alcance de muchos colectivos.
Cuatro asociaciones que sostienen el tejido social de Menorca
Las entidades invitadas reflejan distintas formas de acompañamiento y trabajo social en la isla, desde la inserción laboral hasta el apoyo emocional o la práctica deportiva inclusiva.
TALLER JOVE / PQIE representa el primer paso hacia la autonomía para muchos jóvenes con discapacidad intelectual. Integrado en el área prelaboral de la Fundación para Personas con Discapacidad de Menorca, este programa trabaja con personas de entre 18 y 29 años que necesitan adquirir hábitos, competencias y experiencia en entornos laborales reales.
A través de talleres formativos, prácticas supervisadas y seguimiento individualizado, el programa actúa como puente hacia el empleo, evaluando capacidades y construyendo itinerarios de inserción progresiva.
VIDALBA, por su parte, lleva desde 1997 demostrando que el deporte puede ser un espacio de inclusión real. Esta entidad sin ánimo de lucro organiza actividades deportivas y de ocio adaptadas en toda la isla, desde baloncesto y natación hasta tenis o atletismo, siempre en colaboración con clubes locales.
Su modelo se basa en el trabajo colectivo de deportistas, familias y voluntarios, y ha sido reconocido con premios como el Ramon Llull 2023 o el “Posam Valors a l’Esport” del Govern balear. Su nombre no es casual: como la planta que le da nombre, Vidalba crece apoyándose en los demás.
En el ámbito del acompañamiento emocional, ALBA ofrece desde el año 2000 un espacio de apoyo a mujeres afectadas por cáncer de mama en Menorca. Lo que comenzó como un grupo impulsado por 15 mujeres y profesionales sanitarios es hoy una red de unas 150 integrantes.
Su labor se centra en compartir experiencias, afrontar el impacto físico y emocional de la enfermedad y construir un entorno de confianza en el que las mujeres puedan sentirse comprendidas en todas las fases del proceso.
Completa el programa ASPANOB, asociación de referencia en Baleares en el apoyo a familias con niños y jóvenes con cáncer. Desde 1987, la entidad trabaja para mejorar su calidad de vida mediante atención psicológica especializada, acompañamiento social y recursos clave como pisos de acogida en Palma y Barcelona para familias desplazadas por tratamiento.
Su intervención abarca desde el momento del diagnóstico hasta el seguimiento posterior, ofreciendo apoyo integral en un proceso especialmente exigente a nivel emocional y logístico.
El valor de estar dentro
La presencia de estas asociaciones en el palco del torneo, cedido por el diario AS en el marco de esta iniciativa, no responde solo a una acción puntual. Supone reconocer su papel dentro de la sociedad menorquina y dar visibilidad a una labor que, en muchos casos, se desarrolla fuera del foco.
Para los asistentes, la experiencia va más allá del tenis: es una oportunidad de compartir espacio, generar conversación y acercar el deporte a realidades diversas.
Un torneo que también se mide por su impacto social
Con iniciativas como esta, el Open Menorca ATP Challenger 100 refuerza su identidad como un evento que trasciende la pista. A la competición internacional se suma una dimensión social que conecta con el territorio y amplía el significado del torneo.
Porque en Menorca, durante una semana, el tenis no solo se juega: también se comparte.





















